¿Quién se enfrentará a Trump en 2020?

28 candidatos en total
  • Joe Biden

    11/20/1942 Vicepresidente de Obama

    Barack Obama eligió a Joe Biden como compañero de fórmula en 2008 por su supuesto atractivo para los votantes blancos de clase trabajadora y clase media, y por esa razón puede ser un candidato formidable en 2020.

    El que fuera senador por Delaware aspiró sin éxito a la nominación presidencial en 1988 y 2008, y rechazó presentarse en 2016 tras la muerte de su hijo por cáncer cerebral.

    Su extenso historial de voto, que incluye su apoyo a la guerra de Irak en 2002, estará bajo un gran escrutinio.

    Aunque ha criticado duramente a Donald Trump por "destrozar los valores estadounidenses", se le considera como un demócrata que podría trabajar con los republicanos.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Joe Biden entra en la carrera por la nominación demócrata como uno de los favoritos, si no el favorito. Su nombre es conocido prácticamente en todo el mundo, tiene altos índices de popularidad y el potencial para recaudar grandes cantidades de dinero de campaña a través de las redes tradicionales de donantes demócratas. Claro que Hillary Clinton estaba en esa situación en 2015, y todos sabemos cómo acabó aquello. El principal punto débil de Clinton fue el estar tanto tiempo en la vida pública, lo que dejó un largo historial que podía ser examinado por sus contrincantes y la vinculó a un statu quo del que muchos estadounidenses empezaron a desconfiar. Biden tiene esos mismos desafíos y, además, se enfrenta a un elenco en las primarias mucho más diverso y talentoso que el de Clinton.

  • Elizabeth Warren

    06/22/1949 Crítica de Wall Street

    Elizabeth Warren ha sido la favorita de la izquierda progresista desde que emergió en el escanario político para exigir regulaciones más duras sobre el sector financiero después de la crisis económica de 2008.

    Durante su tiempo en el Senado de EE.UU. se dio a conocer por sus inquisitivos interrogatorios a ejecutivos de Wall Street y como una crítica de la desigualdad de ingresos sin pelos en la lengua.

    Esa base leal puede ser suficiente para subir a lo más alto de un fracturado campo demócrata, pero probablemente tendrá que arañar algunos simpatizantes de Bernie Sanders, que competirá con ella por atraer a los progresistas.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Tiene talento financiero y está construyendo una formidable maquinaria política, pero los liberales de Massachusetts son difíciles de vender al resto del país. Los progresistas tendrán que decidir si encuentran más atractiva su promesa de reforma económica que el fervor revolucionario de Bernie.

  • Bernie Sanders

    08/09/1941 Sr. Anti-sistema

    El senador por Vermont tendrá 79 años el día de las elecciones, pero está decidido a intentarlo otra vez.

    Su larga batalla por la nominación demócrata en 2016 cautivó los corazones de los progresistas estadounidenses y desde entonces no ha dejado de llenar estadios.

    Pero antiguas aliadas como Elizabeth Warren y Tulsi Gabbard también son precandidatas esta vez y quizá se repartan parte de su apoyo.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Bernie Sanders es víctima de su propio éxito. En 2016, desvió al Partido Demócrata hacia la izquierda, pero esto significa que para 2020 ya no es un candidato tan especial. Tiene las ventajas de lo conocido que es, el dinero que recauda y la organización nacional de su campaña, pero sus oponentes no evitarán atacarle como hizo Hillary Clinton hace tres años. Sus días como intrépido aspirante no favorito ya pasaron.

  • Pete Buttigieg

    01/19/1982 Millennial que impresiona

    Pete Buttigieg no es el único millennial en la carrera de 2020, pero se está posicionando como voz de la juventud.

    El alcalde de South Bend, Indiana, es veterano militar y el único candidato abiertamente homosexual.

    Ha demostrado que puede ganar localmente en un estado conservador y creó una campaña sorprendentemente fuerte para presidir el Comite Nacional Demócrata en 2017.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Una presidencia de Buttigieg para 2020 quizá sea ir demasiado lejos, pero su candidatura es un avance de lo que está por venir.

  • Andrew Yang

    01/13/1975 Emprendedor tecnológico

    Andrew Yang es un emprededor tecnológico que debería estar bien preparado, ya que anunció su candidatura en noviembre de 2017.

    Se graduó en la Escuela de Leyes de Columbia y pasó más de una década trabajando en distintas start-ups antes de ser nombrado embajador de los Emprendedores Globales en 2015 por el gobierno de Obama.

    Yang propone que el gobierno de EE.UU. pague un "dividendo de libertad" de US$1.000 al mes a todos los estadounidenses de 18 a 64 años como ingreso universal para amortiguar los efectos de la disminución de empleos por la creciente automatización.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Con su propuesta de "dividendo de libertad", Andrew Yang es un candidato de "una gran idea". Llegará tan lejos como lo lleve esta idea. Tendrá una campaña exitosa si consigue que los otros candidatos consideren los beneficios de un ingreso universal.

  • Amy Klobuchar

    05/25/1960 Senadora cercana

    Amy Klobuchar quizá no sea un nombre reconocido, pero la senadora por Minesota, que lleva tres legislaturas, ha demostrado capacidad para ganar votos en el tipo de estado del medio-oeste al que apeló Donald Trump en 2016.

    Exfiscal también, Klobuchar se granjeó elogios por su templanza durante las agitadas audiencias de confirmación de Brett Kavanaugh como magistrado de la Corte Suprema.

    Desde hace tiempo se enorgullece de ser capaz de "disentir sin ser desagradable", lo que le da la reputación de ser una mujer simpática al "estilo de Minesota".

    Pero el furor inicial en torno a su campaña se ha visto algo atenuado por recientes acusaciones de haber sido abusiva con su personal.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Klobuchar ofrece una mirada política sensata y estable que puede atraer a la mayoría de los votantes demócratas que están más interesados en la elegibilidad que en la pureza ideológica. Estará en el grueso de la batalla por el apoyo de los demócratas moderados.

  • Cory Booker

    04/27/1969 Orador talentoso

    Cory Booker es un excelente recaudador de fondos que sabe cómo llegar a los donantes de Wall Street.

    Su origen refleja la diversidad del moderno Partido Demócrata y su mandato como alcalde de Newark, ciudad de trabajadores de la periferia de Nueva York, le sirve de plataforma para ser abanderado de la causa de los desfavorecidos.

    El senador por Nueva Jersey tiene un talento indiscutible para hablar en público, lo que lo convierte en uno de los candidatos más cautivadores del grupo.

    Sin embargo, muchos en la izquierda no confían en él. Ven sus lazos con los grandes donantes como un lastre. Tampoco se les olvida la defensa que Booker hizo en 2012 del pasado en inversión de capital de riesgo del republicano Mitt Romney.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Booker tendrá la presión de convencer a los demócratas de que él es el hombre que los llevará a la "tierra prometida". Tiene parte de esa mágica "esperanza de cambio" de la que gozó Obama en 2008, pero tendrá que ejercitar su labia.

  • Tulsi Gabbard

    04/12/1981 Veterana de Irak

    Tulsi Gabbard, nacida en la Samoa estadounidense y de ascendencia polinesia, es una candidata difícil de encasillar.

    La mayoría de las opiniones de la congresista hawaiana encajan firmemente en el sector progresista y fue una temprana partidaria de Bernie Sanders en la campaña de 2016.

    Sin embargo, la veterana de la guerra de Irak ha generado críticas por encontrarse con el presidente sirio Bashar al Asad en enero de 2017, después de que fuera acusado en repetidas ocasiones de usar gas venenoso contra la población civil.

    Hija de un político y activista socialmente conservador, Gabbard también puede perder votantes demócratas por sus críticas a los "homosexuales extremistas" y su oposición al matrimonio gay y al derecho al aborto.

    En 2012 hizo historia al convertirse en la primera congresista hindú.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Si los demócratas buscan a una iconoclasta joven y carismática, aunque esto suponga apoyar a alguien cuyas ideas no concuerdan con las propias, entonces Gabbard puede tener alguna posibilidad.

  • Tom Steyer

    06/27/1957 Multimillonario poderoso

    Oriundo de California, Steyer es un multimillonario dedicado a las finanzas. Ha defendido la destitución de Trump y ahora presenta su candidatura presidencial.

    En 2018 gastó más de US$100 millones para apoyar a los candidatos demócratas para la Cámara de Representantes. Esto hace pensar que podría estar dispuesto a invertir el mismo dinero, o más, en su candidatura a la nominación demócrata.

    Su generosidad le ha ayudado a hacer aliados políticos en Estados Unidos. Además, sus esfuerzos por conseguir apoyo para organizar un "impechment" contra Donald Trump le han valido una lista de contactos de millones de votantes con ideas afines.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    El pasado enero parecía que Steyer no iba a presentarse como candidato y que su intención era hacer todo lo posible para sacar a Trump de la Casa Blanca a través del procedimiento de "impeachment" marcado por la Constitución. Ahora cambió de opinión, un lujo que se pueden permitir los multimillonarios. No es evidente cómo Steyer encaja en la nominación demócrata, pero como mínimo, puede ser disruptivo en el proceso electoral. Puede que desafie a sus oponentes para que se posicionen en temas medioambientales y en la posibilidad de hacerle un "impeachment" a Trump.

  • Julián Castro

    09/16/1974 Exaliado de Obama

    No hace mucho tiempo, Julián Castro habría sido considerado un candidato destacado para la nominación presidencial del Partido Demócrata.

    Tenía prestigio como alcalde de San Antonio, Texas; fue el encargado de pronunciar el discurso clave en la Convención Nacional Demócrata de 2012, y tuvo un cargo ministerial en el gabinete de Barack Obama.

    Ahora, sin embargo, puede no ser el texano más popular en la carrera, por la presencia de Robert "Beto" O'Rourke en el grupo.

    Y hay otros políticos, algunos en activo o con nombres que se reconocen instantáneamente, que están generando más revuelo presidencial.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Su currículum es sólido y su origen hispano es útil, pero su forma de hablar poco carismática difícilmente encenderá a una multitud. Es el tipo de político que parece diseñado en un laboratorio para ser vicepresidente.

  • Michael Bloomberg

    02/14/1942 Multimillonario exalcalde

    Michael Bloomberg entró oficialmente en la carrera para convertirse en el candidato presidencial demócrata que se tendrá que enfrentar a Trump en noviembre de 2020.

    El multimillonario y exalcalde de Nueva York dio un paso adelante para "vencer a Donald Trump y reconstruir Estados Unidos".

    Así lo señaló el magnate, uno de los hombres más adinerados del país, con una fortuna estimada en US$54.400 millones, según la revista Forbes.

    Nacido en Massachusetts, comenzó su carrera como banquero de Wall Street antes de crear el imperio editorial financiero que porta su nombre.

    A lo largo de los años, el empresario ha donado millones de dólares a todo tipo de causas: desde educativas a médicas, o incluso políticas.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Bloomberg es un empresario que se basa en los datos. Pero no se necesita un grado avanzado en análisis cuantitativo para darse cuenta de que el campo demócrata - incluso a estas alturas (relativamente tarde) - aún está en un periodo de cambios.

    Su estrategia parece ser dejar que los candidatos que lideran las encuestas combatan entre sí en los primeros estados en votar sobre ellos, y entonces entrar en la batalla en una arena política reducida utilizando sus recursos ilimitados.

    Es una jugada arriesgada que solo alguien como Bloomberg, con una vasta fortuna, puede permitirse.

    Aun así, es difícil de imaginar que los demócratas estén listos para optar por un plutócrata y republicano de Nueva York, cercano al mundo de los negocios y conservador en el ámbito financiero, y quien de manera previa se opuso a un seguro de salud administrado por el gobierno o la legalización de la marihuana.

    Al menos, no obstante, su entrada en la carrera demócrata le permitirá presionar al partido - que él cree que está virando peligrosamente hacia la izquierda - para que vuelva al centro pro-empresarial.

  • Deval Patrick

    07/31/1956 Candidato de última hora

    El ex gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, se sumó a la carrera en noviembre, en un momento en que muchos esperaban que la lista de candidatos se acortara.

    En el video en que anunciaba su decisión, dijo que quería "construir un sueño americano mejor, más sostenible e inclusivo para la próxima generación".

    Es amigo cercano del ex presidente Barack Obama y fue gobernador de Massachusetts de 2007 a 2015.

    Abogado de formación, sirvió bajo el presidente Bill Clinton como fiscal general adjunto en el Departamento de Justicia a mediados de la década de los noventa.

    Fue director gerente de la firma de capital privado Bain Capital y trabajó en la empresa petrolera Taxaco y The Coca-Cola Company.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Patrick está poniendo a prueba el viejo dicho de "más vale tarde que nunca".

    A pesar de que tiene habilidades y conexiones políticas, comenzar una campaña desde cero solo unos meses antes de las primarias de New Hampshire es una tarea difícil.

    No tiene la fortuna personal de Michael Bloomberg o el reconocimiento de Oprah o Hillary Clinton, así que tendrá que tener un buen desempeño en New Hampshire si quiere avanzar en la carrera.

    Su candidatura dice más sobre la inestabilidad en el panorma presidencial actual que de sus perspectivas políticas personales.

  • John Delaney

    04/16/1963 Exemprendedor tecnológico

    John Delaney fue oficialmente el primero en entrar en la campaña por la nominación demócrata para 2020 cuando anunció su candidatura en julio de 2017.

    El exemprendedor tecnológico tiene una plataforma que se centra en el empleo, la educación y las infraestructuras y en el retorno a la cooperación bipartidista.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    El deseo de Delaney de volver a la colaboración bipartidista será difícil de vender en el ambiente actual de división política.

  • Marianne Williamson

    08/07/1952 Consejera espiritual

    Marianne Williamson es una autora de best-sellers, organizadora de eventos de caridad y consejera espiritual que cuenta a Oprah Winfrey como su seguidora más famosa.

    Su apuesta por convertirse en presidenta no es su primera incursión en la política: ya fracasó en el intento de ganar un escaño en la Cámara por California en 2014. Gastó casi US$2 millones y quedó en cuarto lugar.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Williamson quizá espere que algo del atractivo de la estrella de televisión Ophra Winfrey se traduzca en apoyo para su causa: el intento político de "profundizar en las cuestiones a las que se enfrenta el país".

  • Michael Bennet

    11/28/1964 Moderado de voz suave

    Michael Bennet, un senador estadounidense de dos legislaturas, es el segundo político de Colorado, junto al exgobernador John Hickenlooper, en la carrera presidencial por el Partido Demócrata.

    Exjefe del sistema de escuelas públicas de Denver, Bennet se presenta como un moderado que ha demostrado que puede ganar elecciones en un estado disputado. Un pragmático que puede sacar adelante prioridades progresistas como la atención sanitaria, la educación y un crecimiento económico equitativo a través del consenso bipartidista.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Tal como ha demostrado el apoyo a Pete Buttigieg, no es imposible que un político poco conocido se abra paso en el escenario nacional de cara a 2020. Eso le puede dar a Bennet cierta esperanza. Pero quizá Bennet sólo aspire a destacar en un elenco que se está asentando y ser uno de los 20 demócratas que alcancen a ser incluidos en el debate de las primarias a finales de junio.

  • Kamala Harris

    10/20/1964 Estrella ascendente

    Kamala Harris abandonó la carrera presidencial este diciembre, alegando que no tenía suficientes recursos para continuar.

    "No soy multimillonaria. No puedo financiar mi propia campaña. Cada vez ha sido más difícil conseguir el dinero necesario para competir", dijo a sus seguidores.

    La campaña de la senadora de California era muy prometedora cuando empezó en enero de 2019, pero le costó destacarse en una carrera tan competitiva.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Cuando su campaña empezó en Oakland, se sintió como el comienzo de algo grande: una campaña presidencial con dinero, organización nacional y una joven y carismática candidata cuyos antecedentes eran tan diversos como el partido que quería liderar.

    Los expertos y analistas dicen que el error que cometió Harris fue caminar entre las alas moderadas y progresistas de su grupo. Terminó por no apelar a ninguna.

    A sus 55 años, todavía tiene una larga carrera política por delante. Podría ser una atractiva elección vicepresidencial para un candidato como Biden. Si bien su primera incursión en política nacional será recordada en gran medida por las expectativas no satisfechas y las oportunidades perdidas, tiene mucho tiempo para un segundo acto.

  • Steve Bullock

    04/11/1966 Gobernador poco conocido

    Steve Bullock, gobernador de Montana, abandonó la abarrotada carrera por la nominación demócrata.

    Era el único aspirante demócrata elegido en un estado en el que ganó Trump en 2016.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Al final, el discurso de Bullock como político popular que podía vender políticas progresistas a un público electoral más amplio cayó en oídos sordos demócratas.

  • Joe Sestak

    12/12/1951 Almirante jubilado

    Sestak, excongresista por el estado de Pensilvania y un condecorado almirante de la Marina estadounidense, abandonó la campaña este diciembre.

    Cuenta con más de 30 años de carrera como militar. Dirigió un grupo de ataque de portaavion es durante las operaciones de combate en Irak y Afganistán y sirvió en el Consejo de Seguridad Nacional bajo el mandato del presidente Bill Clinton.

    Su campaña se centró en el cambio climático y la política global.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Joe Sestak apenas tuvo impacto en las encuestas de opinión y nunca estuvo cerca de calificar para ninguno de los debates presidenciales.

  • Beto O'Rourke

    09/26/1972 "Estrella de rock"

    Robert "Beto" O'Rourke abandonó la carrera en noviembre y dijo que su campaña no tenía "los medios para avanzar con éxito".

    Al anunciar su decisión, O'Rourke tuiteó: "Nuestra campaña siempre se ha centrado en ver con claridad, hablar con honestidad y actuar con decisión."

    Si bien no tiene raíces latinas, se defiende con el español y se inclina por el apodo "Beto", una abreviatura común de Roberto que eligió cuando era niño en El Paso, Texas.

    Su apasionada forma de hablar junto a su buena presencia y su pasado como patinador y rockero le hicieron ganarse el cariño de los liberales en todo el país.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    En solo un año, Beto O'Rourke pasó de ser uno de los favoritos a tocar fondo.

    La falta de organización de la campaña y la incapacidad para destacarse en los debates le pasó factura.

  • Tim Ryan

    07/16/1973 Moderado del medio-oeste

    Tim Ryan terminó su campaña este octubre para buscar una reelección en el Senado.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Después de las elecciones de 2016, se habló mucho entre los demócratas sobre recuperar a los votantes de la clase trabajadora en los estados industriales del Medio Oeste. Este congresista de Ohio parecía el tipo de candidato hecho a medida para tal estrategia.

    El problema para Ryan fue que el vicepresidente Joe Biden también se ajusta a ese perfil. Además, Biden es más conocido, mientras que el nombre de Ryan nunca consiguió despegar.

    Podría encontrar una segunda vida como posible candidato vicepresidencial, aunque hubiera sido de gran ayuda si hubiera causado un gran revuelo cuando estaba en la campaña electoral.

  • Bill de Blasio

    05/08/1961 Alcalde progresista

    Bill de Blasio puso fin a su campaña en septiembre.

    "He alcanzado un punto en que siento que he contribuido todo lo que podía en estas primarias", dijo en un correo electrónico a sus seguidores.

    Bill de Blasio se convirtió en predilecto de los progresistas cuando ganó la alcaldía de Nueva York en 2013 con su denuncia de la desigualdad de ingresos en la ciudad.

    Desde entonces, ha conseguido aprobar el acceso universal a los centros de preescolar, una reforma del sistema de vigilancia y la extensión de la baja familiar para los empleados de la ciudad. Sin embargo, ha tenido problemas para lidiar con las crisis de la vivienda y el transporte. También ha recibido quejas éticas relacionadas con la campaña.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    La campaña del alcalde de Nueva York ha sido descrita como "quijotesca", pero hasta el personaje de Cervantes tuvo algunas victorias imaginarias antes de su fin. De Blasio entró tarde en la carrera y nunca consiguió despegar.

    A nadie parecía gustarle mucho este candidato, ni a los propios progresistas.

  • Kirsten Gillibrand

    12/09/1966 Aliada del #MeToo

    Kirsten Gillibrand retiró su candidatura después de no calificar para el tercer debate demócrata.

    "Soy consciente que este no es el resultado que esperábamos. Queríamos ganar esta carrera", dijo Gilibrand. "Pero es importante saber cuándo retirarse y cómo servir a tu comunidad y a tu país de la mejor forma posible".

    Ha sido un defensora fiel del movimiento #MeToo y de las víctimas de violencia sexual en universidades y en el ejército.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Aunque su campaña nunca agarró vuelo, en su momento se la vio como una candidata con madera presidencial.

    Joven y carismática, Gilibrand se posicionó como defensora de los derechos de la mujer. Sin embargo, esto puedo haber sido su perdición.

    Hizo enfadar a algunos demócratas cuando pidió la dimisión del senador Al Franken después de que este recibiera acusaciones de acoso sexual.

  • Seth Moulton

    10/24/1978 Exmarine

    Seth Moulton se retiró de la campaña en agosto.

    El congresista por Massachusetts dijo que tiene claro que esto ahora es una carrera entre Joe Biden, Bernie Sanders y Elizabeth Warren.

    El congresista por Massachusetts cumplió cuatro servicios en Irak con los marines antes de completar un máster en negocios en la Universidad de Harvard.

    Moulton dijo que se va a presentar para la reelección en el Congreso.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    A pesar que el congreisto es visto como un Demócrata carismático con un currículum robusto, parece que no fue suficiente para escalar a la candidatura para la Casa Blanca.

  • John Hickenlooper

    02/07/1952 Moderado de bajo perfil

    John Hickenlooper detuvo su campaña en agosto.

    Hickenlooper, de 67 años, fue gobernador de Colorado durante dos legislaturas, donde presidió nuevas regulaciones sobre medioambiente, expansión de la cobertura de atención médica y control de armas.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Parece que ser un moderado tranquilo no da frutos en una campaña tan abarrotada. Hickenlooper es popular en Colorado y tiene un historial de ser conciliador a la hora de promulgar una agenda progresista. Pero los buenos currículums no mueven las encuestas ni aportan donaciones de campaña. El exgobernador estuvo muy tibio en los dos debates y no aprovechó cuando se le dio la oportunidad de hablar.

  • Jay Inslee

    02/09/1951 Activista por el clima

    Inslee se retiró de la carrera este agosto.

    Como gobernador del estado de Washington, Inslee tiene un papel de liderazgo en la "resistencia" al gobierno de Trump a nivel estatal, incluyendo una demanda que bloqueó el primer veto migratorio del presidente.

    Anunció que se presentaría para la reelección de un tercera legislatura como gobernador de Washington.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Inslee fue un congresista consumado y un gobernador popular.

    A pesar de haber conseguido las donaciones necesarias para participar, no llegó a conseguir el 1% necesario para tener una plaza en el próximo debate.

    Es un candidato con un trayectoria que, años atrás, le hubiese asegurado un puesto como favorito, pero los tiempos han cambiado.

  • Mike Gravel

    05/13/1930 Exsenador y veterano

    Mike Gravel, exsenador de Alaska, se presenta de nuevo después de haber hecho una campaña quijotesca para las nominaciones demócratas de 2008.

    Este veterano dice que le convencieron a presentarse algunos partidarios adolescentes que admiraron sus puntos de vista sobre la reforma del gobierno y su defensa de una política exterior no intervencionista.

    Gravel dijo recientemente que está en la carrera para ganar y no sólo para optar a los primeros debates.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Su feed de Twitter lo gestionan jóvenes ayudantes de campaña, que lo han usado para menospreciar a algunos de sus oponentes demócratas. Si llega a la fase de debate, y es poco probable, el octogenario hará que los candidatos como Bernie Sanders y Joe Biden se vean jóvenes.

  • Eric Swalwell

    11/16/1980 Congresista de California

    Eric Swalwell se retiró a principios de julio de la carrera hacia la Casa Blanca tras no conseguir quedar entre los candidatos más destacados.

    Su momento más memorable en los primeros debates de junio fue cuando le dijo a Joe Biden, de 76 años, que "le pasara la antorcha" a las generaciones más jovenes. El exvicepresidente le contestó que "aun se agarraba a esa antorcha".

    Tras anunciar su decisión, Swalwell dijo: "quiero dejar a otros tener su oportunidad para que podamos tener un candidato que pueda ganar a Donald Trump".

    Análisis de Anthony Zurcher:

    Swalwell se retiró de la carrera de la misma manera que entró: discretamente y sin mucha atención mediática. Aunque tuvo su momento en el primer debate de los demócratas, su desempeño no se tradujo ni en atención ni en dinero.

  • Wayne Messam

    06/07/1974 Alcalde en Florida

    Wayne Messam, de 45 años e hijo de inmigrantes jamaicanos, puso fin a su campaña en noviembre.

    En 2015 se convirtió en el primer alcalde negro de la ciudad de Miramar, en el sur de Florida, después de derrotar a quien llevaba 16 años en el cargo.

    Exestrella del atletismo en la universidad, Messam fundó una exitosa empresa de construcción.

    Análisis de Anthony Zurcher:

    La campaña presidencial de Wayne Messam existió siempre más en la teoría que en la práctica. Él hizo campaña cuasi en solitario, nunca hubo una gran organización que le respaldara.

    No obstante, logró ocupar algunos titulares y conseguir entrevistas de medios cuando lanzó su candidatura, así que si ese era su objetivo principal... misión cumplida.

    Ahora puede disfrutar de su invierno en la soleada Florida y no en las heladas Iowa y New Hampshire.