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Rescatando el pasado de Gaza

La frenética carrera por salvar los tesoros históricos de Gaza de las bombas israelíes

Mientras las bombas lanzadas por Israel caían sobre Gaza, el más importante arqueólogo local, Fadel al-Otol, recibió la tan temida llamada que venía anticipando: el ejército de Israel le advertía que iba a atacar una torre donde se almacenaban miles de tesoros antiguos.

"No podía hablar, durante dos días no pude ni dormir", me cuenta Fadel desde Suiza, donde ahora vive con la mayor parte de su familia.

"Estaba muy preocupado. Sentía como si un misil fuera a atravesar mi corazón en cualquier momento", señala.

Después de que expertos internacionales presionaran a Israel para extender por un día el plazo para la evacuación, Fadel y otros expertos guiaron de forma remota a voluntarios palestinos y personal de rescate en una misión increíble.

Corriendo contra reloj, el equipo trasladó seis camiones llenos de artefactos - que incluían cerámicas, mosaicos y esqueletos con cientos de años- a un edificio más seguro.

Todo esto, en medio de una ciudad destruida por las bombas.

Imagen que muestra a cuatro voluntarios transportando con cuidado un colorido mosaico de pequeñas piezas fuera de un edificio. El suelo está polvoriento y hay materiales de construcción esparcidos cerca.
Voluntarios sacan un mosaico de suelo de la época bizantina de un almacén, posteriormente bombardeado por Israel.

Algunos de esos objetos ya habían sido dañados por los ataques de Israel y las entradas forzadas de las fuerzas al edificio que los albergaba, pero Fadel había hecho un inventario de estos artefactos y los había depositado en cajas.

El arqueólogo estima que cerca de 70% del contenido de la bodega que estaba en el primer piso fue sacado con éxito del lugar.

Allí había muchos artefactos excepcionales.

Dos hombres mueven pilas de cajas de cartón llenas de objetos fuera de un edificio dañado con paredes agrietadas y una puerta metálica verde oxidada. Un hombre levanta una caja mientras otro se inclina sobre una pila. Escombros están esparcidos en el suelo frente a ellos.
Un camión de plataforma cargado con cajas de cartón y contenedores de plástico blanco que contienen artefactos está estacionado en una calle llena de escombros frente a un edificio dañado. Otro camión es parcialmente visible detrás, con paredes rotas y escombros rodeando la zona.

Pero los objetos que quedaron atrás fueron destruidos por los misiles que impactaron en el edificio de al-Kawthar, de 13 pisos, el domingo 14 de septiembre. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) señalaron que su objetivo era destruir "la infraestructura terrorista de Hamás".

Desde entonces, han dicho que sus tropas se están moviendo hacia el centro de la Ciudad de Gaza, en lo que constituye la principal fase de una operación para ocupar la ciudad por completo.

"Estoy muy triste. Mi corazón está roto. Nunca pensé que sitios arqueológicos, museos y los lugares donde almacenamos estos artefactos iban a ser destruidos algún día", explicó el experto en el último mensaje que nos envió.

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Los ataques israelíes impactaron el edificio Al-Kawthar el 14 de septiembre de 2025.
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Los ataques israelíes impactaron el edificio Al-Kawthar el 14 de septiembre de 2025.

La historia de la Franja de Gaza se remonta a más de 5.000 años. En la Antigüedad fue un puerto importante en la costa del Mediterráneo, en una concurrida ruta comercial entre Egipto, Siria y Mesopotamia. En el año 332 AC, Alejandro Magno sitió a Gaza. Y en 1799, Napoleón se instaló allí un tiempo.

Este pequeño territorio, tal como lo conocemos ahora, ha visto diferentes civilizaciones entre las que se cuentan los cananeos, egipcios, filisteos, asirios, persas, griegos, judíos, romanos, cristianos bizantinos, musulmanes y otomanos. Y cada uno de ellos ha dejado su marca.

Mapa de Gaza con puntos que marcan la ubicación de la sinagoga judía, el cementerio romano, la iglesia bizantina, la Gran Mezquita de Omari, el puerto de Anthedon y el monasterio de San Hilarión. Se puede ver el mar Mediterráneo a la derecha e Israel a la izquierda de Gaza.

Esta herencia cultural vibrante es vista por muchos palestinos como una parte central de su identidad.

Pese a vivir en guerra por cerca de dos años, muchos han dedicado sus esfuerzos a salvar y preservar el pasado de Gaza. Los orígenes de Fadel al-Otol son humildes: un gran campo de refugiados urbanos, el Shati.

Mientras iba creciendo le resultaban fascinantes las cosas que iba encontrando después de las tormentas de invierno y que el mar traía y dejaba en la costa.

"Todo pasó por coincidencia. Resultó que terminé viviendo cerca de un lugar en el puerto antiguo de Anthedon", relata.

Dos jóvenes caminan entre las ruinas del Monasterio de San Hilarión en la Franja de Gaza. Al fondo se puede ver la estructura de madera y metal construida para proteger las excavaciones.
Agosto 2024
El Monasterio de San Hilarión se considera el monumento histórico más antiguo de la Franja de Gaza.

Durante los años 90, en su adolescencia, Fadel acompañó a un equipo de la Escuela Francesa Bíblica y Arqueológica de Jerusalén a llevar a cabo excavaciones en Anthedon, que data de hace unos 3.000 años.

Terminó realizando su entrenamiento arqueológico en Francia antes de volver a casa, donde comenzó a liderar excavaciones en San Hilarión, un enorme monasterio ubicado en Gaza central, que fue reconocido como Patrimonio Histórico de la Humanidad el año pasado.

El arqueólogo Fadel al-Otol aparece en la esquina izquierda de la imagen sonriendo y vistiendo una camisa abotonada a rayas blancas y azules. Al fondo, desenfocados, se ven las paredes amarillas de un edificio, una escalera y una puerta.
Fadel al-Otol en Suiza

"Me encantaba trabajar allí. Porque era un lugar que reflejaba la riqueza histórica y la tolerancia de Gaza", dice. "El lugar fue construido en el siglo IV y continuó creciendo hasta el siglo VII. Durante el califato Omeya, musulmanes y cristianos vivieron acá", añade.

Por años, Fadel cuidó los artefactos que fueron recuperados por la escuela francesa en la Ciudad de Gaza. Estos incluyen los hallazgos más importantes realizados durante tres décadas. En los últimos años, también se han hecho importantes descubrimientos en la iglesia de al-Bureji, en Gaza central, y en un enorme cementerio romano conocido como Ard al-Moharbeen.

Pero todo cambió el 7 de octubre de 2023, cuando militantes de Hamás de Gaza cruzaron la frontera y realizaron un ataque en Israel, en el que dieron muerte a 1.200 personas y tomaron 251 rehenes, de los cuales 48 permanecen en manos de Hamás, aunque solo 20 se cree que todavía están vivos.

El arqueólogo Fadel al-Otol aparece en la esquina izquierda de la imagen sonriendo y vistiendo una camisa abotonada a rayas blancas y azules. Al fondo, desenfocados, se ven las paredes amarillas de un edificio, una escalera y una puerta.
Fadel al-Otol en Suiza

"Me encantaba trabajar allí. Porque era un lugar que reflejaba la riqueza histórica y la tolerancia de Gaza", dijo. "El lugar fue construido en el siglo IV y continuó creciendo hasta el siglo VII. Durante el califato Omeya, musulmanes y cristianos vivieron acá".

Por años, Fadel cuidó los artefactos que fueron recuperados por la escuela francesa en la Ciudad de Gaza. Estos incluyen los hallazgos más importantes realizados durante tres décadas. En los últimos años, también se han realizado importantes descubrimientos en la iglesia de Al-Bureji, también en Gaza central y un enorme cementerio romano hallado en Gaza, conocido como Ard al-Moharbeen.

Pero todo cambió el 7 de octubre, cuando militantes de Hamás en Gaza lideraron un ataque en Israel, que mató a 1.200 personas y tomó 251 rehenes, de los cuales 48 permanecen bajo el control de Hamás, aunque solo 20 se creen que todavía están vivos.

En respuesta, Israel lanzó un bombardeo masivo y una invasión terrestre. De acuerdo al ministerio de salud de Gaza, administrado por Hamás, cerca de 65.000 palestinos han muerto. Además de destrucción generalizada en toda la Franja de Gaza.

Durante la guerra, la Unesco señaló que ha verificado daños en 110 lugares religiosos, históricos y de importancia cultural.

En el centro histórico de la Ciudad de Gaza, el minarete emblemático octogonal de la Gran Mezquita Omarí -la más grande y antigua de toda la Franja de Faza- ha sufrido daños importantes. De acuerdo a las FDI, el minarete conducía a un túnel "de terror" y por eso fue impactado.

Hombres adultos y jóvenes caminan y charlan en el  patio de la Gran Mezquita de Omari en Ciudad de Gaza en abril de 2023.
Abril 2023
Patio de la Gran Mezquita de Omari en la ciudad de Gaza, en agosto de 2024. Las anotaciones muestran el minarete en ruinas y los graves daños a nivel del suelo.
Agosto de 2024

Muy cerca de allí, el antiguo palacio de Qasr al-Basha, una de las joyas de Gaza, fue destruido por los bombardeos y luego arrasado con aplanadoras. En los últimos años había sido usado como museo y se desconoce lo que pasó con los miles de artefactos que guardaba. Sobre este lugar, el FDI no nos dio información sobre las razones que llevaron a bombardearlo.

La entrada al mercado medieval de oro, también llamado zoco de Al-Qaisariya, recibió un impacto directo. Las FDI afirmaron que alcanzaron "un objetivo militar", y el restaurado baño tradicional Hammam al-Samra ya no existe.

Dos hombres sin camisa se sientan en lados opuestos de una estructura de piedra en el Hammam a-Samra, dentro del mercado de oro medieval, en diciembre de 2005. Al fondo podemos ver las columnas y arcos de piedra del edificio, lámparas que iluminan los túneles, jarrones de cerámica sobre bancos de piedra y un cuadro enmarcado.
Diciembre de 2005
Hammam al-Samra fue el último baño público histórico que quedaba en Gaza y data de la época mameluca en el siglo XIV.
La foto muestra el lugar donde se encontraba el Hammam a-Samra, dentro del mercado de oro medieval, en marzo de 2025. Podemos ver montones de escombros y arena al frente de la escena y edificios destruidos al fondo.
Marzo de 2025
La casa de baños ahora está en ruinas
Dos hombres sin camisa se sientan en lados opuestos de una estructura de piedra en el Hammam a-Samra, dentro del mercado de oro medieval, en diciembre de 2005. Al fondo podemos ver las columnas de piedra, los arcos y el techo del edificio, lámparas que iluminan los túneles al fondo, jarrones de cerámica sobre bancos de piedra y un cuadro enmarcado.
Diciembre de 2005
Hammam al-Samra fue el último baño público histórico que aún se conserva en Gaza y data de la época mameluca en el siglo XIV.
La foto muestra el lugar donde se encontraba el Hammam a-Samra, dentro del mercado de oro medieval, en marzo de 2025. Podemos ver montones de escombros y arena al frente de la escena y edificios destruidos al fondo.
Marzo de 2025
La casa de baños ahora está en ruinas.

Más al norte, el enorme cementerio romano también ha sido dañado. El FDI señaló que se convirtió en un objetivo porque era "un campo usado por Hamas con fines operacionales".

La última vez que los expertos pudieron visitar de manera segura la iglesia bizantina del siglo V en Jabalia, vieron que un refugio construido para proteger sus hermosos mosaicos se había derrumbado sobre ellos.

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Enero de 2022
Enero de 2022
La iglesia bizantina de Jabalia, con sus mosaicos bien conservados, era un sitio patrimonial muy popular.
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Mayo de 2025
Mayo de 2025
La estructura protectora de la iglesia se derrumbó, dejando el sitio arqueológico expuesto.

"La situación en Gaza es muy difícil. La gente está buscando algo para comer y beber", explica Fadel, cuya hija mayor y dos de sus nietos permanecen en la Franja de Gaza.

Sin embargo, dice que a los palestinos les importa mucho estas pérdidas. "Cada día recibo decenas de llamadas de amigos, personas corrientes y vecinos que me dicen que sienten pena por la destrucción de estos lugares milenarios, con los que estaban conectados", señala. "Yo les respondo que una vez acabe la guerra, vamos a restaurar esos sitios y artefactos".

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Arqueólogos de Gaza descubrieron un enorme cementerio romano en Beit Lahia
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Diciembre de 2022
Diciembre de 2022
Arqueólogos de Gaza descubrieron un cementerio romano "completo" en Beit Lahia

Ser arqueólogo en Gaza nunca ha sido fácil. Hamás -que es visto por muchos países como una organización terrorista- tomó a la fuerza la Franja de Gaza en 2007, un año después de haber ganado las elecciones palestinas. Desde entonces, tanto Israel como Egipto han mantenido un fuerte bloqueo para evitar la financiación y la llegada de armamento a Hamás.

En ciertos momentos, Hamás ha celebrado el hallazgo de sitios históricos. Pero también ha construido desarrollos de vivienda y campos militares en sitios arqueológicos. Incluyendo Anthedon, Tel es-Sakan (un lugar que data de la edad de bronce) y una sinagoga del siglo VI en Ciudad de Gaza.

La foto muestra a Jehad Abu Hassan, con vaqueros y un polo blanco, con gafas colgando del cuello, mirando una computadora portátil sentado en un sofá con motivos florales. Al fondo se ven dos mesas de centro azules, los asientos con motivos florales y un cuadro enmarcado de una mezquita.
Jehad Abu Hassan en Ammán, Jordania

Con poco espacio, una población creciente y una economía destrozada, la historia no era una prioridad. Fadel trató de todas las formas posibles conseguir apoyo para la arqueología local y halló un aliado en el palestino de origen francés Jehad Abu Hassan, quien vivía en la Ciudad de Gaza.

Jehad trabaja en la organización humanitaria francesa Première Urgence Internationale y creó un programa llamado Intiqal, en el ayudaron a entrenar a jóvenes gazatíes para trabajar en excavaciones y visitas públicas. Esta actividad es apoyada por el British Council -una organización británica para educación y la cultura- y la Agencia de Desarrollo Francesa, (AFD, por sus siglas en francés).

En un momento en que cerca del 70% de los jóvenes graduados estaban desempleados, Jehad observó que Intiqal tenía un impacto real.

"Recibimos decenas de aplicaciones y requerimientos para hacer trabajo voluntario, por lo que sentimos que las comunidades locales habían comenzado a ver la importancia de la herencia cultural, de ver qué podían hacer en este campo", señala.

Con poco espacio, una población creciente y una economía destrozada, la historia no era una prioridad. Fadel trató de todas las formas posibles conseguir apoyo para la arqueología local y halló un aliado en el palestino de origen francés Jehad Abu Hassan, quien vivía en la Ciudad de Gaza.

Jehad trabaja en la organización humanitaria francesa Première Urgence Internationale y creó un programa llamado Intiqal, en el ayudaron a entrenar a jóvenes gazatíes para trabajar en excavaciones y visitas públicas. Esta actividad es apoyada por el British Council -una organización británica para educación y la cultura- y la Agencia de Desarrollo Francesa, (AFD, por sus siglas en francés).

En un momento en que cerca del 70% de los jóvenes graduados estaban desempleados, Jehad observó que Intiqal tenía un impacto real.

"Recibimos decenas de aplicaciones y requerimientos para hacer trabajo voluntario, por lo que sentimos que las comunidades locales habían comenzado a ver la importancia de la herencia cultural, de ver qué podían hacer en este campo", señala.

La foto muestra a Jehad Abu Hassan, con vaqueros y un polo blanco, con gafas colgando del cuello, mirando una computadora portátil sentado en un sofá con motivos florales. Al fondo se ven dos mesas de centro azules, los asientos con motivos florales y un cuadro enmarcado de una mezquita.
Jehad Abu Hassan en Amán, Jordania

En días recientes, el equipo de Intiqal trabajó con voluntarios de la iglesia de la Sagrada Familia para salvar el lugar de almacenamiento de artefactos arqueológicos de la Ciudad de Gaza. Antes había desplegado guardias de seguridad en el sitio y realizaban controles periódicos después de que las FDI forzaran la entrada a principios de 2024 y que los propios palestinos sacaran las cajas y estantes de madera para usarlos para la calefacción.

Jehad Abu Hassan cree que sobrevivir es ahora la prioridad para los habitantes de Gaza, pero que la herencia cultural puede ser una parte importante de un plan tras el fin de la guerra. "Vamos a tener que reiniciar casi desde cero, para construir de nuevo y decirle al mundo que Gaza no solo es violencia y desesperación. Que tenemos cultura, historia, que hay personas en esta tierra", señala.

En los dos últimos años, dos cortes internacionales han abierto casos para investigar posibles crímenes de guerra cometidos por Israel y Hamás, que niegan las acusaciones. Destrozar la herencia cultural de un pueblo hace parte de una de las denuncias en la Corte Penal Internacional, en la que Sudáfrica acusó a Israel de genocidio. Un caso que Israel dice rechazar "con disgusto".

La Convención de la Haya de 1954, de la que palestinos e israelíes son firmantes, se supone que ayuda a proteger los íconos culturales de la destrucción de la guerra. Hay un reconocimiento de que monumentos, sitios arqueológicos y museos son parte de la historia de los pueblos: los hilos religiosos y étnicos que conectan a las personas con un lugar para construir una identidad.

Israel culpa a Hamás de la destrucción de importantes sitios históricos. El ejército israelí me dijo que "Hamás infiltra deliberadamente sus activos militares en zonas civiles densamente pobladas; ha actuado y sigue actuando en las inmediaciones o debajo de sitios que corresponden al patrimonio cultural".

"Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no buscan causar daño excesivo a la infraestructura civil y realizan ataques únicamente por necesidad militar. De conformidad con el derecho internacional, se presta especial atención a la presencia de sitios sensibles", afirma la fuerza en un comunicado.

"Esta posición resulta un componente central en la planificación de la actividad operacional y se hacen todos los esfuerzos para minimizar el daño a la infraestructura civil y a los civiles no involucrados. Los ataques que suponen un riesgo para estructuras sensibles se someten a un riguroso proceso de aprobación de varios niveles", concluyen.

Un giro del destino ha permitido preservar otra colección de impresionantes tesoros del pasado de Gaza. Una selección se exhibe actualmente en el Instituto del Mundo Árabe en París y se utiliza para contar la historia poco conocida del territorio.

"Con lo sucedido, tiene un nuevo impacto emocional", dice la curadora, Elodie Bouffard, durante mi visita a la muestra.

Hay gran cantidad de jarrones, estatuas, columnas y pequeñas lámparas. La pieza central de la exposición es un enorme mosaico del siglo VI procedente de una iglesia, decorado con animales y un viñedo, que fue hallado por trabajadores que excavaban para trazar una carretera en Deir al-Balah.

Sala de exposiciones del museo donde los visitantes observan artefactos antiguos. Un gran mosaico detallado con animales y patrones cubre el suelo en primer plano. Al fondo, las mesas de exhibición albergan jarrones de cerámica y otras reliquias.
El Instituto del Mundo Árabe de París exhibe 100 obras que retratan el papel milenario de Gaza como encrucijada de civilizaciones.

Muchos de los objetos expuestos se enviaron originalmente al Museo de Arte e Historia de Ginebra hace unas dos décadas para una exposición organizada por la Autoridad Palestina, con apoyo internacional. Su objetivo era financiar un nuevo museo en Gaza. Tras la toma del poder por parte de Hamás y el cierre de las fronteras de Gaza, los objetos se quedaron varados allí y se guardaron en almacenes.

Un acaudalado empresario gazatí, Jawdat Khoudary, había donado muchas de las piezas. A principios de la guerra, el empresario abandonó su hogar con su familia para irse a Egipto, y habló conmigo desde un café de El Cairo.

El hombre, un promotor inmobiliario, explica cómo su amplia colección proviene de los hallazgos de sus trabajadores de construcción y de piezas atrapadas en redes de pescadores, incluyendo una exquisita estatuilla de la diosa griega Afrodita, ahora expuesta en París.

Estatua de mármol de Afrodita o Hécate, de pie con una mano en la cadera y la otra apoyada en un pequeño pilar. Viste ropas sueltas y drapeadas que le llegan hasta los pies. La estatua se exhibe en un interior con iluminación tenue y otros objetos visibles al fondo.
La estatua de Afrodita, ahora expuesta en París, fue descubierta por un pescador en la costa de Gaza.

"Conozco a todos los operadores de palas que excavan, así que los convencí: ‘Si encuentran un trozo de mármol o cerámica, no lo destruyan, manténgalo en buen estado y me lo dan y yo les daré una paga’", anota Jawdat. "Pensaban que estaba un poco loco buscando cerámica y piedras, pero de a poco los convencimos de que es nuestra historia", añadió.

Como todos en Gaza, Jawdat está de luto por la pérdida de seres queridos en la guerra, pero también lamenta la pérdida de joyas históricas, monedas, trajes palestinos y artefactos que había reunido durante décadas. Aunque había guardado algunos objetos valiosos en cajas fuertes en el banco, muchos otros también estaban expuestos en su casa de huéspedes al-Mathaf (El Museo), en la Ciudad de Gaza.

El año pasado, las fuerzas israelíes atacaron el banco, según las FDI como parte de sus ataques contra Hamás, así como la casa y el museo de Jawdat. El ejército israelí anota que este último fue uno de sus objetivos porque un alto oficial del campamento Shati de Hamás se alojaba allí.

"Me enfrenté a la realidad de que todo lo que hice en mi vida quedó destruido en dos horas", dice Jawdat con tristeza. Los trabajadores de su empresa que quedan en Gaza le han ayudado a recuperar algunos objetos, pero un video que le enviaron muestra que su museo sufrió graves daños.

Mucho de lo que se ha perdido es irremplazable, señala Jawdat. "Si destruyen mi fábrica, no es un gran problema, puedo importar máquinas nuevas y reconstruirla", me cuenta. "Pero ¿cómo voy a encontrar ánforas o monedas de Gaza? ¿Cómo puedo encontrarlas? Ese es el problema. La historia de Gaza es difícil de reconstruir", concluye.

De vuelta en París, hay una larga cola para la exposición de los artefactos de Gaza. Todas las piezas expuestas se presentan en carritos, con el objetivo de enviarlas a otras exposiciones internacionales, pero que finalmente regresen a Gaza.

Dos visitantes del museo examinan detenidamente una vitrina que contiene artefactos antiguos, incluyendo lámparas de aceite. Una persona señala un panel informativo debajo de la vitrina mientras la otra observa atentamente. Al fondo se ven otras exhibiciones y visitantes.

Mientras tanto, en Ginebra, Fadel al-Otol, quien trabaja en el Museo de Arte e Historia desde abril, se ha encargado de catalogar, investigar y preservar un total de 500 objetos procedentes de Gaza que aún se conservan allí. Mirar toda la colección, dice, le hace sentir "tristeza y nostalgia".

"Sin embargo, gracias a Dios, estas piezas arqueológicas están aquí y no en Gaza", añade. "El cielo no quiera que pudieran haber sido destruidas como todas las demás".

Con la colaboración de Alex Last y Wael Hussein

BBC, Reuters, Getty Images, AFP, Fadel al-Otol, PUI